domingo, 19 de junio de 2022

Sra Alcaldesa

No sé como empezar esta reflexión, pero creo que intentando decir lo que pienso y no siendo molesta para quienes no piensen como yo.

Ya sé que hay normas europeas que sugieren u obligan a nuestros gobernantes a dejar el aire de nuestros pueblos y ciudades limpio y respirable.

Que no metamos el coche hasta el mismo sitio donde nos dirijamos, que es muy bueno caminar y sobre todo, tendremos que sensibilizarnos  con el mundo en el que vivimos y aunque no lo mejoremos mucho, por lo menos empezar el camino para que nuestros hijos lo continúen .

Tenemos que darnos cuenta, que todo lo que contaminamos, lo respiramos: que no tan solo lo hacemos a través del aire, si no que también lo contaminamos en los alimentos que consumimos.

Me gustaría decirle Sra Alcaldesa muchas cosas; cosas que seguramente desde el desconocimiento, no entiendo.

Todo lo que sé, es a través de la prensa y seguramente tampoco supe asimilar lo que he keido.

Pero si voy a decir aquí, lo que yo entendí.

Creo si no me equivoco, que  como mi vehículo se matriculó en el 2005, no tiene derecho a la pegatina medioambiental. También sé, que puedo circular con mi vehículo sin que nadie se meta conmigo, solo que no puedo aparcar en zona azul.

Usted tendrá bien explicarme si voy en la buena dirección, ya que si es así, también sé que a partir del 1 de enero del 2026 , mi coche no podrá circular por su municipio. En este caso, por nuestro municipio.

Bueno, siempre puedo circular por el que tengo más cerca, pero ahí está mi problema.

Para acceder al municipio más próximo, tengo que circular por su municipio, es decir, nuestro municipio, unos 200 metros y claro, ahí ya me pueden multar.

Si yo quiero en el 2026 ir al tanatorio a dar un pésame por algún deceso de alguien querido, no podré hacerlo en mi coche.

Pero no pasa nada.

A 4 km de mi casa, está la estación de ferrocarril y podré coger un tren de cercanías y ya llagado a la ciudad, coger el bus y por supuesto de regreso, repetirlo.

Todo se puede arreglar, verdad?

Cuando tenga que ir a gestionar algún tema institucional, pues igual.

Que tengo que ir al medico, a la enfermera, a la peluquería, pues no pasa nada, lo hago. 

Hay un pequeño problema, que hay que bajar y subir algunas empinadas cuestas. De vacío, bueno.

Pero cuando hay que llevar la bolsa de la compra, se complica un poco más.

No sé si lo dije ya, pero lo voy a repetir. Vivimos en la zona rural y además con una calidad de vida hasta ahora, buena.

Le contaría más cosas, pero prefiero hacerlo en persona y para eso la quiero invitar desde mi humilde casa a que se pase por aquí y tomaremos un café y también charlaremos sobre la situación que los aldeanos y aldeanas, creemos que se nos viene encima.

Solo tengo un requisito que creo que debería de cumplir para disfrutar más el café.

Sólo, subir caminando y como Ud creo  que es una persona correcta y cumplidora, me traerá una cestina de frutas para agradecerme la invitación.

Ya verá que bien se va a sentir cuando llegue aquí.

 Muchas gracias Sra Alcaldesa.

Att. 

Aruca

martes, 4 de enero de 2022

 Todos los años escribo la carta a SS.MM .LOS REYES DE ORIENTE.

Pero este, todavía no lo hice. Pero lo voy a hacer ahora.

No sé si es por el año que llevamos de restricciones(casi dos), o porque los nietos se hacen mayores y ya conectan directamente con Sus Majestades y no soy necesaria para ponerles en contacto con los emisarios .

Así que ahora los peques, les mandan un whattsap y les citan en un centro comercial y todo arreglado. Allá se apañan los emisarios entrando y saliendo de las tiendas y buscando lo mejor o por lo menos lo más apropiado para los infantes/as

El nacimiento que año tras año se ponía en casa de los abuelos y ellos y ellas disfrutaban cambiando las figuras de sitio y poniéndolas cerca del recién nacido para que le dieran calor, esta vez, ya no lo hicieron.

Seguramente es que los abuelos este año lo hicieron bien y ya no necesita retoques.

Pero los Reyes siguen visitando todos los hogares y las personas, seguimos poniéndo todos nuestros deseos, bien sea por escrito, de palabra o de pensamiento. A veces los de Oriente, adivinan nuestra peticiones aunque no enviemos la carta.

Escuchando la radio en un programa de dedicatorias, la petición más repetida es la salud. Sin ella, no somos nada ni nos sirven de mucho el resto de las cosas que podamos tener.

Yo, también me uno a esa petición, es lo más importante. Pero además, les voy a pedir que mis seres queridos, sean felices; que el único problema importante que nos pueda pasar es que alguno de nosotros falte.

Eso es una pérdida muy importante, lo más.

Bueno, también es un problema el no tener donde vivir, no tener como alimentar a la familia o no tener un trabajo que nos permita vivir con un mínimo de dignidad.

El resto de las cosas, son contratiempos. Que nos pueden dar mucha preocupación, pero que realmente no son tan graves.

Son, como las matemáticas; si tienen solución, se solucionan y si no la tienen, los hay que soltar, pues es un lastre que no merece la pena cargar con él.

Yo, seguiré poniendo el Nacimiento, seguiré escribiendo la carta a SS.MM.  y seguiré creyendo en ellos pues es necesario pensar que algo mágico o algo con lo que soñamos, ellos nos lo puedan traer.

A veces, no lo pueden poner todo el seis de enero, pero tenemos que darles tiempo, pues son muy mayores y van mucho más lentos que cuando volaban con sus jóvenes renos cruzando el planeta en una noche.

Así que deseando que a todas y todos  nos traigan esa salud tan necesaria y no se olviden de otras cosas necesarias, me quedo esperando que la noche del cinco, cumplan con su trabajo.

Y así de paso, concluimos las Navidades y empezamos a tratar con delicadeza a nuestra báscula particular.

Un brazo para los reyes y para mis seres queridos




miércoles, 16 de junio de 2021

volvemos atrás?

En principio, me declaro feminista; y me declaro así, porque lo soy, porque creo en los derechos de todas las mujeres, porque no considero que sean necesarios determinados paternalismos, porque ya hemos demostrado nuestra capacidad de regirnos solas y por muchas cosas más.

Por eso defiendo la igualdad, en derechos y deberes y sobre todo en responsabilidad y coherencia,  a mi no me vale que se grite en una manifestación, lo que luego no se ejerce en el día a día.

 Y digo esto, por una noticia que hay he recibido y me llevó a los años 60.

Antes de seguir con esto, quiero dejar clara mi mayor repulsa a la violencia machista,violencia vicaria, venga de donde venga.

Olivia, Anna, Yaiza y muchos niños y niñas más, que para hacer daño a sus progenitores(padre o madre) un@s desalmad@s acabaron  con sus vidas.

Son personas reprimidas, egoistas, narcisistas, sin escrúpulos y sin sentimientos.

Pero claro, dejando estas terribles historias a un lado y volviendo al principio de este comentario, yo me quedo sin palabras cuando escucho como una mujer que ella misma se define, independiente,feminista y la princesa que no necita un príncipe que la salve, puede decir esto.

Cuando una pareja se separa, divorcia y cesan su convivencia, queda un convenio regulador en cuanto a los hijos si los hubiera. Si hay una custodia compartida, también quedan todos los detalles negro sobre blanco para que a los menores les afecte lo menos posible.

Y cumplirlo, es de rigor, pero siempre respetando los derechos del otro progenito/ra.

Hasta ahí, todo claro, aunque siempre hay alguien que suele estirar la cuerda más de lo normal.

pero que una  feminista le diga a su ex, que si la hija quiere depilarse, le hay que pedir permiso a ella, puesto que eso es cosa de mujeres, ya no me queda tan claro.

En que quedamos?

Somos iguales o no?

Tenemos los mismos derechos, o n?

Para tenerlos, necesitamos quitárselos a nuestro ex?

Porqué el padre no puede decidir si su hija se puede depilar? Porqué eso es cosa de mujeres?

Porqué para unas cosas somos muy modernas y adelantadas y para otras no?


No sé si seguir escribiendo, o meditando.

Tal vez queramos que las cosas vuelvan a ser cosas de mujeres y cosas de hombres?

 Entonces, para que sirvió el trabajo y sacrificio de tantas y tantos en este sentido?


martes, 2 de febrero de 2021

Estos tiempos, ya casi nadie hablamos de otra cosa, que no sea la pandemia.

La pandemia, las medidas que nos ponen e imponen, la ola de contagios que no acaba de doblar la curva y muchas más cosas .Pero siempre en torno a este virus que lleva un año atacando y que todavía no fuimos capaces de acabar con él.

Seguramente es que no nos gustan las normas, la nueva forma que nos toca vivir y comportarnos. Tampoco  aceptamos que los expertos sepan más que nosotros y por todo ello y alguna cosa más, estamos metidos en este lio. No sé de quien es la culpa, pero desde luego, algo no estamos haciendo bien, para que día tras día y semana tras semana, tengan que seguir poniendo restricciones.

Siempre tuvimos lo básico, incluso cuando había un confinamiento total. En aquel momento, sólo pedíamos que nos dejaran salir un poco a dar un paseo aunque fuera a determinadas horas; también creíamos, que los niños, tenían que poder jugar en la calle, en los parques y si podía ser, hacer alguna actividad con sus compañeros.

Poco a poco, nos fueron dando espacio; con mucha prudencia, pero espacio.

Había gente que decía, que saldríamos reforzados y mejores personas, ya que el confinamiento había sido muy dura y eso, no lo podríamos olvidar.

Pero nada de eso, sucedió; así que nos fueron dando libertad de movimiento, nos saltamos todas las normas y así logramos llegar a la segunda ola de la pandemia. Porque había que salvar la hostelería, el pequeño comercio, personas entendieron que necesitaban unas vacaciones y así un largo etc.

En este punto, quiero aclarar por si la sociedad en general no lo recuerda, que hubo personas, trabajadores, que siendo su trabajo esencial, se enfrentaron  de cara a la pandemia, a los contagiados, a viajar para reponer los establecimientos de alimentación, combustible, medicinas y muchos más.

Hubo tantos trabajos esenciales, que alguno me quedará, pero voy a resaltar algunos de ellos que fueron muy, muy sacrificados.

Limpieza en general. Calles, edificios, centros sanitarios, estaciones de autobús o tren, recogida de basura, gestión de ella en los vertederos, reciclaje , incineración.

Fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y ejército.

La guardia civil, hizo al igual que el resto, un trabajo impresionante, ya que de todos los servicios que hacen, uno de ellos era atender a las personas aisladas en pueblos remotos y que estando aislados por la nieve, eran ellos quienes caminaban km por la nieve para que a nadie le faltara ni medicinas, ni comida.

Siempre atentos a que todo estuviera en orden y yo puedo dar fé de como pasaban por los pueblos para ver si había algún tipo de problema o necesidad para echar una mano.

Dicho esto, quiero hacer mención a uno de ellos que ayer por la tarde, perdió la vida por hacer su trabajo

Como ya vamos por la tercera ola de la pandemia, las autoridades nos perimetran los municipios más afectados con el fin de que este virus pierda fuerza y no contribuyamos a pasearlo por los distintos municipios. Y la Guardia Civil, es la responsable de que esto se cumpla. Y es ni más, ni menos, lo que ayer estaban haciendo, cuando alguien vino con su coche, no respetó las señales, ni las indicaciones de los agentes y se los llevó por delante.

Uno de ellos, murió y los compañeros quedaron heridos.

Y todo, por la picaresca, porque todos sabemos lo q tenemos que hacer, pero hacemos todo lo contrario.

Porque hay personas que quieren seguir haciendo lo que les viene en gana y no van a permitir que nadie les diga lo que tienen que hacer y si eso es no respetar el perimetrado de un municipio, pues también.

El problema es que aquí, no vale rebobinar, ahora la persona que perdió la vida, por mucho que se disculpe quien causó el accidente, no va a volver a la vida.

Y que nunca se nos olvide que son servicios esenciales y están al igual que el resto de los esenciales, están expuestos a todo y en primera línea.

Mis condolencias a la familia y a sus compañeros.

viernes, 15 de enero de 2021

DEL SIGLO XX AL XXI

 Vivimos tiempos cambiantes: lo que nunca creimos que haríamos, estamos empezando a hacerlo.

Cuando éramos niñas, se suponía que sólo teníamos que aprender a ser amas de casa, esposas y madres.

Eso de sólo, por decir algo, ya que esa labor, lleva mucho tiempo y sacrificio. Pero resultó ser, que aquellas nociones básicas que nuestras madres nos enseñaron, sólo era el aperitivo de una vida llena de trabajos extra.

Nadie nos dijo, que el trabajo de casa, no se acabaría nunca. Nadie nos explicó, que el mundo iría evolucionando y que si nosotras no cogíamos el ritmo, llegaría el momento en el que no lo reconoceríamos, por la evolución, el comportamiento de las nuevas generaciones, la forma de vida y sobre todo, la forma de hacer las cosas.

Os acordáis de cuando íbamos una vez a la semana a la cartería a ver si alguien nos había escrito?

Y cuándo llegaba Navidad y salíamos a comprar las postales más bonitas para enviárselas a nuestros seres queridos?

No teníamos teléfono y si alguien se quería o tenía que ponerse en contacto con nosotras o con la familia, algún vecino o vecina pasaría por la centralita del pueblo y le darían el recado para que nos lo diera.

Sin contar con que en las fiestas hubiéramos conocido a alguien y quisiéramos tener más contacto con él o ella, tendríamos que quedar en un día y hora determinado para poder hablar en aquel teléfono público y arriesgarnos a que las personas presentes escucharan nuestra conversación.

Todo aquello, aún siendo bien poco, era una novedad para unas chiquillas de pueblo, que poco más que la escuela y el tren, habían visto.

Tampoco pasaron tantos años; poco más de 50 y hablar de aquellas pequeñas moderneces, suena tercermundista y sobre todo, a los nuevos jóvenes, a ciencia ficción.

Pero aquellas niñas y niños del siglo pasado, seguimos estando aquí y seguimos gestionado nuestra vida, nuestro tiempo y ahora se nos pide que seamos modernas que nos adaptemos a las nuevas formas de hacer las cosas y todo ello, sin habernos educado para ello.

A mí me parece que en los tiempos en los que vivimos hoy, es necesario hacer  las cosas más rápidas, ya que somos muchas más personas y demandamos muchos más servicios; servicios que afortunadamente tenemos y disfrutamos.

Pero aquí viene el "pero".

El mundo evoluciona, la sociedad está más preparada, afortunadamente, las cosas son mucho más rápidas on line y además, se gasta menos papel, por lo que se pueden preservar mejor las zonas verdes.

No hace falta tener aquellos archivos que llenaban estanterías y muchas mejoras en realidad, en todo.

Hoy, si quieres contactar con la administración, lo puedes hacer sin moverte de casa en un clic.

Pero para ello tienes que tener firma electrónica, o en su defecto DNI electrónico o en algunas ciudades, tarjeta ciudadana.

Y además, saber manejar el ordenador, saber enviar archivos, saber pasarlo a un lápiz de memoria y así, poder hacerlo desde tu casa y no salir a contaminar, y a formar colas interminables en aquellos sitios donde tenemos que gestionar nuestros problemas o necesidades.

Todo genial. Preparar a la administración para que esto sea así, es un gran logro y además creo firmemente, que tiene que ser así.

Pero a los y las de mediados del siglo XX, que no tuvimos muchas oportunidades de aprender, de evolucionar, como lo gestionamos?

Si llamas por teléfono a tu compañía de , hablas con una grabación. Depende de lo que quieras, pulse uno, pulse dos, pulse tres y  si no, espere que alguien le pueda atender.

Si vas de viaje en el tren, tendrás que sacar el billete en una máquina y no te equivoques, porque las máquinas si las cabreas, se enfadan y se bloquean.

Si vas de viaje en coche y necesitas repostar, tendrás que hacerlo tú en la mayoría de las estaciones de servicio.

Si quieres comer algo rápido, desde el mismo coche, se lo dices a una ventanilla y en la siguiente, ya te cobran y en una tercera, el paquete con el alimento.

La añada de los 50, creo que nos cuesta adaptarnos a estas nuevas cosas, que no sé si están bien o mal, solo sé, que debería de haber más opciones.

Opciones para quienes quieran y puedan hacerlo así y opciones para quienes ya tenemos otro ritmo.

 Vosotros y vosotras, que opináis?



lunes, 16 de noviembre de 2020

 Estamos viviendo una pandemia mundial que nos obliga a estar en un confinamiento, o semi confinamiento para poder pararla o por lo menos, doblegarla. Son muchas las personas infectadas y muchas también, las víctimas del covid.

Pero también hay más cosas; también hay enfermedades terribles que son implacables y siegan la vida a todo  aquel que no tuvo la suerte en poder doblegarla y apaciguar su furia.

El cáncer. Esta enfermedad, a base de tratarla,(es una forma de hablar) hemos conseguido pronunciarla con cierta normalidad, pues bien cierto es que, hoy por hoy, hay muchas personas que lo han vencido y disfrutan de la vida después del trago pasado. Todas las personas afectadas por esta enfermedad, son unas luchadoras y por supuesto, que eso está a la vista de los resultados. La ciencia y la lucha personal, es el mejor dúo. la positividad de las personas afectadas y las ganas de luchar, también.

Por eso, cuando el cáncer nos visita en cualquiera de sus versiones, tenemos que sacar todas nuestras fuerzas y positividad, para dejarlo atrás.

Yo conozco muchas personas que asía lo hicieron y hoy, nos lo pueden contar.

Pero no siempre es así.

No siempre la lucha y el ir ganando batallas día a día, significa ganar la guerra.

Eso, luchar día a día, ir contra la enfermedad, ponerle buena cara, buena voluntad, mucho trabajo, mucho sufrimiento, mucha positividad, lo hizo nuestra prima Blanqui, pero no pudo con esta lacra. En enero, haría 68 años y  el día 3 de marzo 2016 para más detalle, le dieron la noticia de que el cáncer, ese que ya había vencido una vez, estaba presente.

Blanqui fue una luchadora y un ejemplo, no me cansaré de decirlo, para todos.

Nunca la vi quejarse; si le preguntabas cómo estaba, ella enseguida te preguntaba como estabas tú.

Intentaba hacer una vida normal, dentro de sus posibilidades y estaba atenta a lo que podían tener los más cercanos.

Cariñosa, alegre, luchadora y muy positiva. Eso y mucho más, era ella.

Hoy, nos dejó para siempre.

Estoy segura que allá donde se haya ido, nos seguirá sonriendo




martes, 21 de julio de 2020

la comida

La verdad es que llevo una temporadina sin asomarme a este blog. Será por falta de temas, o será porque me hice un poco vaga. Igual por nada de eso, pero hay momentos en los que escribiría de todo y hay otros, que prefiero que no,porque igual diría lo que debo y lo que tendría que obviar.

Pero hoy, igual es porque me aburro, o porque quiero hacer una reflexión general y como hago siempre, lo escribo en este mi blog.

Estamos en tiempo de pandemia ;estamos con la nueva normalidad y eso quiere decir, que podemos hacer todo lo que está permitido, con todas las medidas de precaución que nos imponen las autoridades. Y eso es así, nadie está por encima de nadie y sobre todo, nadie está exento de coger el virus por joven que sea.

Pero la nueva normalidad, también implica que tenemos que hacer vida normal;con las medidas necesarias para no contraer el virus, pero normal.Por eso se dice, "nueva normalidad"

Así que el pasado 18 de julio, hicimos la comida de los primos.Es esa comida de la que me escuchasteis hablar casi todos los años. 

Esta vez, fuimos menos, pues algunos por enfermedad y otros por distintos compromisos, no pudieron asistir, pero si en otras ocasiones llegamos a ser 30, en esta, fuimos 23.
Desde mi punto de vista, todo estuvo bien, en la línea de otros años,la familia quedó contenta, y dispusimos del espacio suficiente para mantener la distancia de seguridad necesaria. El resto, es la responsabilidad personal de cada persona.También la comida y el servicio, estuvo como entendemos que tiene que ser.

La verdad es que lo pasamos muy bien.Charlamos, reímos, y nos pasó el día en nada. Si empezamos con la sesión vermout a las 13,30 h, cuando acabamos con la comida, ya pasaban de las 17,00 h.

Creo que a todas y  todos nos gustó y disfrutamos de ello. Tengo que decir que las medidas de seguridad, incluyen que no más de 25 personas en locales cerrados y hasta 50 en zonas abiertas.

Lo que me llama mucho la atención, es que personas ajenas a esta celebración, a las que nadie invitó, a las que nadie preguntó, y que nada tienen que ver en esta historia, se rasguen las vestiduras y nos pongan de vuelta y media diciendo que esta comida no se tenía que haber celebrado, y alguna cosa más que por lo grosero y ordinario, no voy a reproducir aquí.
Supongo que ella no leerá esto, pero es una pena, ya que opinar gratuitamente y sin saber el porqué los demás hacemos las cosas, me parece peligroso.

Nosotros hicimos la comida, cumpliendo todos los requisitos y más. Si el aforo máximo era de 25, nosotros éramos 23.
Si había que llevar mascarilla hasta para ir al baño o dirigirnos a la barra u otro lugar del restaurante, también lo hicimos. y por supuesto, la separación entre comensales, también se cumplió. Y todo esto se hizo, primero por nuestra propia seguridad, por la seguridad de los demás y porque queramos o no,esto va a durar mucho tiempo y nos vamos a tener que acostumbrar a ello.
Es, la nueva normalidad.
Quizá esta señora por el trabajo que tiene y sabiendo que al cabo del día puede dejar pasar algún detalle que la haga hacer las cosas mal, debería de mirarse antes de ponerse a criticar a voz en grito e plena calle a la primera persona conocida que encontró.

Muy, muy lamentable.

Creo que tenemos que guardar todas las medidas de seguridad impuestas, pero no por ello, dejar de vivir