martes, 20 de junio de 2017

graduación

Hace tanto calor,que se pegan los dedos al teclado;no es normal que en mi tierra sea asi,por lo que estamos todos buscando el mejor y mas refrescante sitio de la casa.

Hoy fue una mañana especial;hoy,fue la graduación de mi nieto pequeño.
El pasado año,fue el de su hermana y por lo tanto,mi nieta mayor.

Asi que no me coge de susto esto de las graduaciones,pero no llego a entender muy bien,porque se hacen.

Cierto es que se acaba un ciclo;ese ciclo que empieza cuando apenas tienen tres años cumplidos(algunos ni los tienen) y acaban cuando ya mejor o peor,saben leer y escribir un poco.

Es una época en la cual se va desarrollando su personalidad,donde empiezan a tener sus amigos,donde aprenden a jugar y compartir y desde luego,hay que reconocer el mérito de los profesores ya que todos los niños actúan de forma diferente y asi los hay que enseñar.

Pero me sigo preguntando,si es necesario una graduación.No lo se,pero mi opinión es que no.Que con cinco años o seis,no saben que significado tiene.

Bien se que para ellos es un juego y es una forma distinta de dar la bienvenida a las vacaciones.

Cuando acaben el ciclo que empezarán en septiembre,se volverán a graduar.Cuando acaben la secundaria,también.Supongo que cuando acaben el bachiller y si llegaran a ello,cuando culminen sus estudios superiores.

Solo pienso en voz alta;solo intento plasmar,negro sobre blanco,esa duda que me asalta de la necesidad o no,de tanta graduación.Pero seguramente,que solo es mi duda.

Todo el espectáculo que hoy disfrutamos,además de los niños,también tienen otros protagonistas;son los profesores y personas del ampa supongo que organizaron hasta el último detalle para que todo  saliera bien.

Y a ellos les quiero reconocer su labor.Pero me sigo preguntando¿era necesario?

domingo, 18 de junio de 2017

para pensar

Cuando vas de viaje,cuando te tomas un café,cuando en definitiva tienes tiempo de hablar con los demás,siempre escuchas historias que hacen que se te ponga la piel de gallina.

Yo,cuando en una conversación salen historias personales y alguien te las cuenta como si estuviera leyendo una novela,me quedo sin palabras.

A mis años ya debería de dejar de sorprenderme,pero hay cosas que me superan;y me seguirán superando aunque ya sepa que las personas podemos llegar a soportar muchas cosas y  no dejarlas salir de nuestro entorno familiar.

Porque todo empieza con poco y la víctima(hombre o mujer que de todo hay),se va acostumbrando y a la misma vez,esperando que aquellos episodios mas o menos desagradables,vayan remitiendo.
Se procura agradar a quienes te ofenden,por el simple motivo de no enfadar a la fiera y en último extremo,que no se vuelvan a repetir los episodios.

Pero cuanto mas se calla y aguanta,mas se estira la cuerda;se llega a acusar a la víctima de todos sus males y se le acusa de que no ser por ella,todo iría sobre ruedas.

Llega el momento,que hay que rogarles que se cuiden,que vayan al médico,que no pueden atentar contra su salud y que es beneficio para toda la familia;pero quen quiere maltratar o agredir,no acepta,pues si lo hiciera se quedaría sin argumentos para atacar a su victima.

Y así,un año y otro y otro; y así,malviviendo con un montón de preocupaciones porque le preocupa que a esa persona le suceda algo.
Persona que casi nunca la acompaña a ningún evento y si lo hace se aburre;persona,que no tienen nada que decir ni que compartir en casa,pero que si alterna con sus amigos y compañeros de tertulia,con los que se  siente totalmente identificado y con los que disfruta de mucho de su tiempo libre.

Por eso,cuando sientes que alguien te cuenta esas cosas tan intimas,cuando ves que ya lo cuenta con la naturalidad del conformismo,a mi me hace pensar y sobre todo,reflexionar sobre la vida de muchas mujeres que están en la barrera de los sesenta y setenta,
Vamos,para pensar

domingo, 11 de junio de 2017

mi querida prima

Mi querida Susi;mis queridos primos:

Hoy,y todos los días,nos deleitas con las imágenes que estás disfrutando y de paso,también las disfrutamos todos.Por ello,gracias.

Estás aprovechando tu viaje para visitar a esos primos que tenemos en el otro extremo del país y que quizá no conozcamos a todos,pero tu haces que los sintamos un poco mas cerca.Por todo ello,gracias de nuevo.

También nos enseñas la casa de nuestra prima Beatriz(yo diría un palacio) y nos reconforta que ella y su familia puedan disfrutar de tanta belleza y comodidad,aunque quiero pensar que también le habrá costado su sacrificio el poder llegar a tener una situación tan cómoda.

Alegrándome de todo ello,lo que mas me gustaría además de visitar esa preciosidad de vivienda,lo que mas me gustaría digo,es poder tener una relación real con esa familia que apenas conozco y que a veces tengo la sensación de que en algunos casos tampoco tienen mucho interés en conocer a los demás.

Bien cierto es que hace ya muchos años,ellos y ellas se tuvieron que ir a buscar una vida mejor y que tuvieron que sobrevivir sin nosotros;es decir,sin esta familia que ahora de una forma u otra,se quiere acercar a ellos.Yo asumo la parte de culpa que me corresponde,ya que bien fuera por desidia,por poco tiempo,por trabajo o por otras cosas mas que la vida nos va presentando,ni unos,ni otros hemos tenido un acercamiento.

Pero ahora que en una gran mayoría todas y todos disponemos de mas tiempo y quizá,solo quizá,tenemos mas presentes los recuerdos de antaño y los que no hemos vivido,creo que sería el momento de acercarnos un poco mas como bien ha pretendido nuestra prima Montse al crear un chat.

De participar o no,es decisión de cada cual;pero si tenemos la posibilidad de contacto,ya que creo que todas y todos tenemos el numero de teléfono del resto.
Ese es mi deseo.y si fuera así,yo sería muy feliz compartiendo lo que tengo(que no es dinero)pero si humildad,cariño hacia mi familia y ganas de conocerlos a todos.

Así que mi querida Susi,acabo como empecé;enhorabuena por esas vacaciones que estás disfrutando y haciendo que también,disfruten los demás.



jueves, 1 de junio de 2017

Nietos y abuelos

Cuando un niño o niña,te dice que te quiere,te desarma:cuando al despedirse te busca con la mirada esperando encontrarse con la tuya,sientes que esa complicidad,no tiene precio.

Dicen que el cariño,se lo hay que ganar;pero además yo creo que es algo que se trabaja y se va construyendo a base de compañía,conversaciones,cuidados,complicidades,paciencia y dedicación.

Si a eso le pones todo el amor que sientes hacia ellos y todo el que ellos son capaces de darte,esto se podría decir(de hecho ellos lo dicen)que nos queremos hasta el infinito y mucho mas.

Que simple todo y que complicado;simple,porque el querer es un sentimiento que te sale y que no necesitaría mas aditivos.Complicado porque no siempre es fácil que algunas personas te dejen quererlos sin que lo quieran manipular en tu contra.

Pero por ello y pese a ello,me siento legitimada para querer a mis nietos como algo mío;algo,que sin ninguna duda,tienen un padre y una madre,pero también unos abuelos que les dan cariño,les dedican tiempo y están siempre dispuestos a cubrir esas necesidades que ellos puedan tener,por pequeñas que estas sean.

Y en eso estamos;pendientes de que ellos digan eso que necesitan,o simplemente eso que les haría ilusión,para poder mirar a ver que posibilidades hay de cumplir sus ilusiones y si ello les mejorará sus vacaciones o tiempo libre.

Y si se puede llevar a cabo,ahí están los abuelos en primera fila para que esos sueños infantiles,tengan la posibilidad de realizarse.

¡¡Que poco tiempo son pequeños!! ¡¡Como pasa el tiempo y a la vez que ellos crecen,nosotros vamos encogiendo!!

Como se hacen mayores y nosotros cada vez mas pequeños.Como pasamos de explicarles como se hacían las cosas, a como ellos nos explican,como se hacen ahora.

Pasamos de ser los que hablamos desde la experiencia y el conocimiento,a tener que empezar de nuevo porque ese mundo que nosotros vivimos,empieza a no valer.

Eso y muchas cosas mas,nos las dirán ellos dentro de poco.Pero hay una cosas que no creo que cambie y es el cariño que lo mismo ellos que nosotros,hemos ido forjando a base de querernos.